La Facultad de Artes Integradas celebra un nuevo hito en su infraestructura académica. Tras un proceso de intervención integral, los laboratorios de grabación y postproducción sonora de la Escuela de Comunicación Social han abierto de nuevo sus puertas, consolidándose como un espacio de donde la técnica, la estética y la creatividad se encuentran para potenciar la formación de los futuros comunicadores de la Universidad del Valle.


Un espacio para la creación sonora
Más que una simple actualización, esta adecuación responde a la necesidad de ofrecer condiciones óptimas para la producción de alta calidad. La renovación incluyó una insonorización total de las áreas de producción y edición, garantizando una limpieza sonora impecable para cada proyecto.
Además, se priorizó el acondicionamiento térmico, un aspecto vital no solo para la preservación de los equipos frente a la humedad y el calor, sino para el bienestar de quienes habitan el laboratorio, permitiéndoles habitar un espacio de trabajo digno, cómodo y seguro a funcionarios como a estudiantes.

Univérsono Jorge Caicedo
Una de las novedades más emotivas es la adecuación de la cabina de uso autónomo, que llevará el nombre de Univérsono Jorge Caicedo. Este espacio, diseñado para grupos pequeños (1 a 3 personas), será un motor que apoye producciones emblemáticas como:
- El programa radial La Difusa.
- Contenidos para la revista Ciudad Vaga.
- Grabaciones de voces y otros proyectos del área audiovisual en la escuela.
La nueva cara del laboratorio no solo se escucha bien, también se ve bien. En la era de la convergencia digital, el espacio fue diseñado también para las cámaras, permitiendo que las grabaciones de audio se conviertan en productos visuales como videocasts.
Gracias a la amplitud del Aula Cabina y su aislamiento acústico, el laboratorio ahora tiene la capacidad de:
- Realizar grabaciones de bandas musicales completas.
- Producir podcasts conversacionales fuera de la cabina tradicional.
- Explorar el mundo del Foley (efectos sonoros) para cine y medios digitales.
- Reactivar espacios de encuentro ciudadano como los clubes de escucha.
"Los estudiantes tienen estos laboratorios para apropiarse de sus proyectos y búsquedas. Es un espacio profesional y eso significa que lxs estudiantes pueden sentir mejor la realidad de este oficio", señala la docente Eva Tanco, encargada del espacio.
Con esta reapertura, la Escuela de Comunicación Social reafirma su compromiso con una educación que expande las capacidades creativas y se conecta con los contextos sociales y culturales a través del poder del sonido.




















