Facultad de Artes Integradas

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Proyecto artístico de la Universidad del Valle se destaca en el Concurso Nacional Otto de Greiff

El arte, la memoria y el territorio fueron premiados en el Concurso Nacional Otto de Greiff Mejores Trabajos de Grado, uno de los certámenes académicos más importantes del país, que reconoce la excelencia investigativa de estudiantes de pregrado. En su más reciente edición, la egresada Angela María Londoño Pastuzano, de la Licenciatura en Artes Visuales de la Facultad de Artes Integradas, obtuvo el segundo puesto en el área de Desarrollo sostenible y medio ambiente con su proyecto El paisaje tiene memoria.

El Concurso Nacional Otto de Greiff es una iniciativa liderada por la Universidad Nacional de Colombia, en alianza con la Universidad de Antioquia, la Universidad de los Andes, la Universidad Pontificia Bolivariana, la Universidad EAFIT, la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad del Norte, la Universidad del Rosario, la Universidad Industrial de Santander y la Universidad del Valle. Su propósito es fortalecer los vínculos interinstitucionales, promover la investigación y destacar los mejores trabajos de grado realizados el año anterior a la convocatoria, seleccionados previamente por cada universidad entre aquellos que recibieron menciones honoríficas, meritorias o laureadas.

 

El proyecto ganador, dirigido por la profesora de la Facultad Sandra Silva, propone una reflexión sensible sobre la transformación del paisaje vallecaucano, particularmente en la zona plana del corregimiento de Amaime, Valle del Cauca. A través de una propuesta artística basada en piezas instalativas y narraciones orales, El paisaje tiene memoria busca evocar los elementos vegetales que han desaparecido o se han visto profundamente alterados por la expansión de la agroindustria azucarera.

La investigación se desarrolló bajo la metodología de investigación+creación, un enfoque que sitúa el proceso creativo como eje central del conocimiento. En este camino, los testimonios de los adultos mayores de Amaime fueron fundamentales, al convertirse en un archivo vivo que preserva el patrimonio inmaterial del territorio. Sus relatos permiten reconstruir la historia del paisaje no solo desde la experiencia humana, sino también desde la memoria de los árboles y la vegetación que, en gran parte del territorio, fueron reemplazados por monocultivos de caña. Algunos de estos árboles reaparecen simbólicamente dentro de la instalación artística como vestigios de lo que fue. El paisaje tiene memoria demuestra que el arte también es una herramienta para recordar, cuestionar y reconstruir los territorios que habitamos.

 
La Facultad de Artes integradas de la Universidad de Valle es miembro de Acofartes.
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