

Fotografías comuna 22 por Héctor Fabio Mesa, María Alejandra Álvarez
La Facultad de Artes Integradas de la Universidad del Valle dio inicio a un proyecto ante el DAGMA que busca fortalecer el seguimiento ambiental en dos territorios clave del sur de Santiago de Cali: la Comuna 22 y el corregimiento La Buitrera. El proyecto busca consolidar y mejorar observatorios que permitan comprender mejor lo que ocurre en estos ecosistemas urbanos y rurales, y aportar información útil para la toma de decisiones ambientales en la ciudad.
La iniciativa “Estudios técnicos y de diseño para la ejecución de los proyectos: Implementación del observatorio de monitoreo ambiental del corregimiento La Buitrera (OACB) y desarrollo del observatorio ambiental de la Comuna 22 (OAC22) de Santiago de Cali” íntegra trabajo académico, participación comunitaria y herramientas tecnológicas, a partir de una integración de saberes provenientes de las ciencias ambientales, la ingeniería, las ciencias sociales y las artes, con el fin de abordar los problemas ambientales desde múltiples dimensiones.
El objetivo del proyecto es crear procesos de monitoreo más claros, confiables y cercanos a las comunidades. En la Comuna 22, donde ya existe un observatorio en funcionamiento, el esfuerzo se centró en su fortalecimiento a través del desarrollo de indicadores, la organización de información ambiental y la realización de actividades participativas para mejorar la recolección de datos.
En el corregimiento La Buitrera, el reto será diseñar un observatorio ambiental. Durante estos meses se avanzó en definir sus objetivos, los temas de trabajo prioritarios, la manera en que se recogería la información y el modelo que permitirá garantizar su continuidad en el tiempo. Este observatorio, tendrá como énfasis responder a las características propias del territorio y promover la participación activa de sus habitantes.


La ejecución del proyecto, desarrollada entre octubre y diciembre de 2025, incluye trabajo de campo, talleres comunitarios y la creación de herramientas de gestión de información ambiental. Con ello, la ciudad contará con dos procesos de observación más sólidos y participativos, fundamentales para enfrentar desafíos como el crecimiento urbano, la conservación de ecosistemas y la protección de la biodiversidad en el sur de Cali.
Desde la FAI celebramos este avance y reconocemos el compromiso de quienes hacen parte de esta apuesta. Cada paso dado reafirma nuestra vocación de trabajo interdisciplinario y nuestro vínculo con el territorio, fortaleciendo el papel de la universidad pública en la gestión ambiental de la región.





